Artesano de la Vida « Castelar Sensible
¡Leé nuestras últimas notas!
  • Dr. Ramos: Medio Siglo sanando niños y honrando la Vida Dr. Ramos: Medio Siglo sanando niños y honrando la Vida
  • Nadia Báez: La Mirada del Coraje Nadia Báez: La Mirada del Coraje
  • Calendario Maya: El Amanecer de una Nueva Era Calendario Maya: El Amanecer de una Nueva Era
  • Propuestas para crecer desde el barrio Propuestas para crecer desde el barrio
  • La historia más bonita jamás contada La historia más bonita jamás contada
  • Mensaje Navideño: Querido Papá Noel… Mensaje Navideño: Querido Papá Noel…
  • ¡Feliz Cumple Paula! ¡Feliz Cumple Paula!
  • Diego Gallo: Talento y Calidez Diego Gallo: Talento y Calidez
  • Sin saber por qué Sin saber por qué
Artesano de la Vida

“Hola, cuando leo la revista me encuentro con distintas Historias de Vida de mi querido Castelar y me decidí a escribirles porque me encantaría que pudieran publicar la del entrañable Carpintero que hizo tantas cosas bellas para muchas familias del barrio.
Él nació en Castelar y hoy sus hermanas de 82 y 84 años siguen viviendo en la casa familiar…”

Así nos escribió la sensible vecina Cristina von Schultz, autora del relato que leerán a continuación recordando a don Ricardo Vicente Garro (1919-1994); un verdadero Artesano de la Vida.

Nacido en nuestro querido Castelar cuando la zona era campo, don Ricardo Garro habitó durante toda su vida en la casa de Francia 2660 / 2567 y él no hubiera cambiado este lugar por ninguno del mundo.

Heredero del oficio de su padre,la Carpintería, cada día le gustaba más trabajar con la madera y se le notaba.

Hizo el servicio militar en el Regimiento de Granaderos donde trabajó con un carpintero que le enseñó a construir escaleras, que no es algo sencillo pero el aprendió porque era un apasionado.

Tuvo de amigo a Benjamín Luchelli, carpintero jubilado que le develó muchos trucos y le regaló las herramientas que ya no usaría.

Con varios socios –uno de ellos su gran amigo Francisco Do Curral– tuvo una carpintería en la calle Anatole France.

También se asoció con Emilio Pazos y fundaron la “Librería y Juguetería Sarmiento” en la calle Bs. As. 525; en la que realizó todas las instalaciones. Fueron diez años de trabajo y trato con gente a la que no olvidó jamás. Por allí pasaron infinidad de maestras a las que sería imposible nombrar individualmente pero en su representación mencionaré a la señora Susana de Paita; directora dela Escuela Parroquial.

Entre otras cosas, se hizo tiempo para trabajar por su querido Club Castelar en el que fue elegido como presidente en 1951-52.

Fue su empleado y amigo don José Peluffo, con quien compartió tantas horas de trabajo y charla agradable. Otro gran Amigo fue Jorge Murua y su familia que lo llamaban “Garrito”. Y quien siempre colaboraba con él en las terminaciones metálicas era Juan Virgili.

Valoró a todos sus clientes, entre quienes estaban los hermanos Franco y Francisco Avelini, al Dr. Gerardo Bonastre y al Dr. Daniel Burgos, con los que mantuvo una gran amistad y fueron su compañía en los últimos años.

Don Ricardo Garro fue una persona educada, sensible y respetuosa. En los detalles de sus obras se percibía la dedicación que les brindaba para que cada una luciera especial y única; como fue él.

Siempre lo vamos a recordar cuando miremos algunos de sus trabajos que engalanan nuestros Hogares. GRACIAS RICARDO GARRO!